lunes, 16 de abril de 2012

LITERATURA ESPAÑOLA MEDIEVAL

LITERATURA  ESPAÑOLA

ÉPOCA  DE  LOS  ORÍGENES
(S. XI – XV)
Cómo nace la poesía épica en España
¿Cuándo se escribieron las primeras obras en romance castellano? No lo sabemos aún. Se supone que:
a)      Aparecieron en el siglo X, quizás en el S. XI.
b)      Pertenecieron al género épico.

Mientras tanto, se sigue considerando el Poema del Cid (S. XII) como la obra conocida más antigua de las letras castellanas.
Según la mayoría de estudiosos, los cantares épicos o de gesta de España fueron imitados de obras germánicas, o francesas, o, tal vez, arábigas.
En 1452 (S. XV), Isabel de Castilla y Fernando de Aragón se unen en matrimonio y unen de esta forma dos importantes reinos (Castilla y Aragón). España se convierte, entonces, en una nación unificada y poderosa. Logran expulsar a los últimos moros y comienzan a expandirse por nuevos continentes (Recordemos que en 1492, con ayuda de los Reyes Isabel y Fernando, Colón descubre América).

Pero vayamos conociendo esta evolución literaria española desde sus orígenes:

SIGLOS  XI  y  XII

Se supone que en el S. XI nacieron las primeras formas literarias, es decir los cantares y recitaciones a cargo de juglares. Pero recién en el S. XII se consagra esta forma llamada MESTER DE JUGLARÍA (Mester = ministerium =  oficio; juglar , ioculares, iocus= juego, alegría). El mester de juglaría tenía las siguientes características:
-          Sus obras eran anónimas; es decir, de autores desconocidos.
-          Estaba a cargo de los juglares y trovadores, que eran cantantes errantes (de pueblo en pueblo).
-          Su métrica era predominantemente irregular  y  la rima es asonante o imperfecta.
-          Se difundió en lengua romance y  el lenguaje utilizado era netamente popular.
-          Los temas narrados eran referidos a hazañas y guerreros famosos (gesta = hazaña).
-          Este mester se desarrolló en lugares como: corrales, plazas, patios, etc. (para el pueblo).
OBRAS REPRESENTATIVAS:
j “El Poema del Mío Cid”.                             j “Gesta de Sancho II de Castilla”.
j “Cantar de Roncesvalles”.                           j “Gesta del Abad don Juan de Montemayor”.
j “El Cantar de Rodrigo”.                              j “Cerco de Zamora”.
j “Los Siete Infantes de Lara”.                                  j “Leyenda del Conde Fernán González”.
j “Bernardo del Carpio”.

SIGLO  XIII
Aparece el MESTER DE CLERECÍA, que persistirá hasta el S. XIV. Esta tendencia es muy diferente y de mayor calidad que el mester de juglaría. Veamos sus características:
-          Estuvo a cargo de los clérigos (personas cultas, religiosas o laicas instruidas en conventos).
-          Su métrica era predominantemente regular  y  la rima es consonante o perfecta.
-          Se difundió en idioma latín. Era una lengua muy culta. Aunque en el S. XIV se consolida  fuertemente para los escritores el idioma oficial: el  castellano.
-          Los temas tratados eran: Vidas de Santos, de la Virgen  y algunos pasajes bíblicos.
-          Se desarrolló en lugares como: Palacios, cortes, templos.
-          Ya no eran obras anónimas, pues comenzaron a ser firmadas por sus autores. El autor conocido más antiguo es justamente su iniciador: Gonzalo de Berceo.

GRANDES REPRESENTANTES:
Ø  Gonzalo de Berceo (en verso).
Ø  Alfonso X, el Sabio (en prosa). Considerado “Padre de la prosa castellana”.
Ø  “El Auto de los Reyes Magos” es la obra teatral castellana más antigua.

SIGLO XIV

Así como en el siglo anterior los escritores más sobresalientes son un poeta y un prosista  (Gonzalo de Berceo y Alfonso X, el Sabio, respectivamente), en el siglo XIV las figuras dominantes son también un poeta, Juan Ruiz “EL Arcipreste de Hita”, y un prosista: el infante Don Juan Manuel.
El ARCIPRESTE DE HITA, autor de la obra “El libro de buen amor”, es gran figura del Mester de Clerecía; es el mayor poeta de la Edad Media española.
Don JUAN MANUEL, iniciador de la prosa novelesca española, escribió la obra narrativa “El conde Lucanor” (colección de cuentos en prosa).

SIGLO  XV

                Este siglo significa una etapa de TRANSICIÓN porque se cultivan todavía formas literarias de la Edad Media al mismo tiempo que comienza a sentirse la influencia del Renacimiento, que es un fenómeno histórico de los tiempos modernos . Así, por ejemplo, el Marqués de Santillana escribe primero: SERRANILLAS (forma literaria de la Edad Media); y después, SONETOS (forma moderna del Renacimiento).
                En este siglo se advierte la existencia de dos corrientes:
-          Una corriente POPULAR
-          Una corriente CULTA.
A la corriente popular pertenecen las composiciones poéticas llamadas romances.
A la corriente culta pertenecen los llamados cancioneros. En esta corriente se ubican dos de los más notables poetas del siglo: el Marqués de Santillana  y  Jorge Manrique.

La novela nos brinda dos obras extraordinarias: la novela caballeresca más antigua, Amadís de Gaula, de autor desconocido; y La Celestina (considerada obra teatral por estar compuesta en forma dialogada), atribuida a Fernando de Rojas.

Aparecen también los precursores del teatro español: Juan del Encina, Gil Vicente y otros.

domingo, 15 de abril de 2012

UN POCO DE INFORMACIÓN SOBRE EL MESTER DE CLERECÍA

Me puse a leer esta dirección y me pareció que ustedes deben saberla para la exposición en el aula.
1.- El mester de clerecia
Frente al mester de juglaría caracterizado por su contenido popular y la irregularidad métrica, surge en el siglo XIII una nueva escuela narrativa de carácter erudito : el mester de clerecía , cultivado por clérigos, aunque entendiendo siempre por tales no sólo a quienes lo eran propiamente, sino también - según la conocida definición- a todo hombre culto y letrado, que poseyera la educación latino-eclesiástica.
Los caballeros, lo mismo que los reyes, vivían entregados casi exclusivamente a los negocios de la política y al oficio de las armas, y con frecuencia desconocían hasta los rudimentos de la escritura ; durante la Alta Edad Media, sobre todo, fueron numerosos los monarcas que no supieron firmar. El "pueblo" por su parte, entendiendo como tal incluso, en su más amplio sentido a la clase media o burguesa, tardaría aún largo tiempo en incorporarse al mundo de la cultura literaria con el nacimiento y desarrollo de las ciudades.
El saber se refugia, pues, en los monasterios y durante siglos es patrimonio esencial de los clérigos, de donde nace la atribución de este carácter a quienes se entregan al estudio, aunque no fuese aquélla su condición real : clerecía y saber se hacen sinónimos .
Estos "clérigos" letrados habían escrito hasta entonces sus obras en latín, pero debido al uso creciente de la lengua romance, y, por tanto, al hecho de que cada día iba siendo menor el número de los que podían entender el idioma clásico, acabaron por descender al cultivo de la lengua popular con el propósito de difundir entre las gentes el saber que atesoraban en sus bibliotecas :
Quiero fer una prosa en román paladino
en el qual suele el pueblo fablar a su vecino ...
dice Gonzalo de Berceo en el comienzo de la Vida de Santo Domingo de Silos.
El mester de clerecía no desplazó, sino que coexistió con el de juglaría y con las diversas formas y escuelas líricas, pero sin llegar a confundirse jamás con ellas. Mantuvo siempre su carácter peculiar y no fue nunca ni la poesía del pueblo ni de la clase militar, y mucho menos - como tantas veces la lírica -, mera letra de canciones para las fiestas y diversiones de la multitud.
La separación entre uno y otro mester - el de juglaría y el de clerecía - no siempre es tan radical como podría parecer a primera vista. Por lo pronto emplean ya el mismo idioma y se dirigen a un mismo tipo de público. Además no es infrecuente que los clérigos extraigan temas de la cantera popular o de la tradición épica, al menos como elementos accesorios.
Los rasgos esenciales que definen el mester de clerecía pueden resumirse en los siguientes:
§  Todos los poemas de este mester están escritos en estrofas de cuatro versos alejandrinos (de catorce sílabas, divididos por una cesura en dos hemistiquios de siete) con una sola rima consonante (= tetrástrofo monorrimo o cuaderna vía ) A diferencia de la habitual irregularidad métrica de las gestas, los poetas de clerecía respetan, con tenaz consonancia, su riguroso canon métrico - diversas imperfecciones en la medida de los versos se pueden atribuir a errores de los copistas.
§  El lenguaje del mester de clerecía pretende ser mucho más cuidado y selecto que el de juglaría, lo cual es expresado en la segunda estrofa de Libro de Alexandre (primera mitad del siglo XIII), un poema que consta de 10000 versos:
Mester traigo fermoso, non es de joglaría,
mester es sin pecado, ca es de clerezía;
fablar curso rimado por la cuaderna vía,
a sílabas contadas, ca es grant maestría.
§  La característica fundamental del mester de clerecía radica en su temática. Con excepción de Berceo, ninguna obra del mester de clerecía, abarca temas religiosos. Las obras del mester de clerecía tratan de tomar materias del saber escrito, al que no se tenía acceso sin una dedicación estudiosa.
§  A parte de esto hay que destacar la acusada tendencia de los poetas de entonces por basarse en fuentes escritas. Frente al poema épico, que se inspira en hechos históricos, en general, coetáneos, los autores del mester de clerecía parten de fuentes escritas, de donde extraen los temas. Con frecuencia apelan al testimonio del libro como prueba máxima de veracidad y autoridad. Las fuentes que utilizan son, en primer lugar, la Biblia, traducida tempranamente al romance; también son importantes las fuentes latinas, al igual que fuentes francesas, fruto de las relaciones múltiples entre los dos países.
§  Los autores de clerecía siguen la norma clásica del "enseñar deleitando" y pretenden educar, instruir, aleccionar, presentando unos protagonistas ejemplares que encarnan destacadas cualidades morales. A menudo la obra entera es un "enxiemplo" de marcada intención didáctica y de cierta verosimilitud características que la diferencian del mester de juglaría
§  Cronológicamente el mester de clerecía se prolongó desde mediados del siglo XIII hasta finales del siglo XIV. Durante el primero de estos siglos se atuvo casi con absoluto rigor a los moldes métricos anteriormente descritos. Pero a partir del siglo XIV, aunque manteniéndose en sustancia dentro de ellos, abre las cerradas filas de sus tetrástofros para dar entrada a formas poéticas distintas de carácter lírico y metro más breve. Otras veces, por el contrario, aparecen versos de diez y seis sílabas - probablemente bajo el influjo de las formas épicas que tienden ya hacia el cauce definitivo del romance- o se encogen en cuartetas heptasílabas como resultado de separar los dos hemistiquios del alejandrino.
Otra característica esencial separa la clerecía de ambos siglos. Al primero de ellos corresponden obras anónimas - con la sola excepción de Berceo -, de carácter mucho más impersonal, más rígido y, literariamente, más "objetivo". El natural primitivismo no consiente todavía - salvo en corta medida - la proyección personal del escritor. Pero el siglo XIV contempla ya la aparición de grandes figuras literarias, y el mester de clerecía, pese a su innegable rigidez, acoge obras de inconfundible personalidad, a saber las del Arcipreste de Hita y López de Ayala.